¿Puede una dieta alcalina curar el cáncer?

Estoy segura de que, si has llegado hasta aquí, ha sido buscando más soluciones. ¿Será que la alimentación me puede ayudar? ¿Una dieta alcalina sería buena para mí?

¿Cómo surgió la dieta alcalina?

En 1850, el fisiólogo francés Claude Bernard realizó un experimento: alimentó a unos conejos con ternera hervida en lugar de darles de comer vegetales, que es lo común. Se observó que la orina de los conejos era ácida y no alcalina como sucede habitualmente.

Esto está explicado y es debido al metabolismo de la metionina y la cisteína presentes en la carne, que produce ácido sulfúrico y, a su vez, provoca una orina más ácida.

A principios del siglo 20, siguieron las teorías de que una dieta alcalina podía tener beneficios en la salud. Recientemente, la dieta alcalina se ha promovido basándose en la afirmación de que puede prevenir o curar el cáncer. Robert O. Young, un naturópata estadounidense, es uno de los principales defensores de esta dieta. Por cierto, decir que ya ha sido condenado a cárcel y pagar multa por fraude y negligencia por engañar a pacientes oncológicos.

Vale, pero ¿cuál es la teoría?

La hipótesis es que un ambiente ácido podría causar enfermedades, mientras que uno alcalino mejora la salud. Según esta dieta, los alimentos pueden afectar al pH del cuerpo y, como la sangre es ligeramente alcalina por naturaleza (pH 7,4), el consumo de alimentos ácidos altera ese equilibrio. La teoría dice que, si comes alimentos ácidos, la sangre y otras células se vuelven ácidas, lo que provoca mayor riesgo de cáncer. Por el contrario, si comes alimentos alcalinos, reduces el riesgo de cáncer.

Buceando en Internet puedes encontrar afirmaciones como «Las células cancerosas crecen en medios ácidos (pH bajo), pero no en alcalinos (pH alto), por lo que una dieta rica en alimentos alcalinos, como frutas y verduras, exenta de alimentos ácidos, como los procedentes de productos animales, elevará los niveles de pH en sangre y creará un ambiente en el cuerpo que impida el crecimiento del cáncer». Los alimentos se clasifican en base a un cálculo para predecir el grado de acidez de los alimentos, que se basa en los productos metabólicos de los mismos.

¿En qué se basa esta dieta?

En resumen, en una alta ingesta de verduras y frutas bajas en azúcar, evitar el azúcar, los cereales, los lácteos y la carne.

Los alimentos se clasifican como ácidos o alcalinos (basándose en un cálculo para predecir la carga ácida renal).

  • Alimentos ácidos: deben evitarse, por ejemplo, el queso, la leche, el yogur, los huevos, las legumbres, la carne y el pescado.
  • Alimentos alcalinos: hay que consumir más, por ejemplo, verduras verdes como el brócoli, la col rizada, los calabacines y los espárragos; y frutas como las naranjas, los limones, las manzanas y los plátanos.

Como no existe un consenso de datos sobre la clasificación de los alimentos, muchos se clasifican erróneamente, lo que puede llevar a una mayor confusión y también limita la credibilidad científica de la dieta.

Además de las restricciones dietéticas, recomiendan utilizar una serie de productos especializados, como agua alcalina embotellada y máquinas que alcalinizan el agua. ¡Ojo cuidao! Esto pasa en España, que lo sepas, si no, échale un ojo a esto.

 

Otra premisa sería controlar el pH de la orina para asegurarte de que tu cuerpo no es demasiado ácido. Ten en cuenta que esto no es un indicador del pH de la sangre, ahora lo vemos.

¿Cuál es la base científica de la dieta?

Por el momento, no existe literatura científica que establezca el beneficio de una dieta alcalina para la prevención del cáncer. A pesar de la promoción de la dieta alcalina y del agua alcalina por parte de medios de comunicación y vendehumos, no existe ninguna investigación real que apoye o refute estas ideas. Simplemente, podemos aplicar principios básicos de bioquímica y metabolismo para explicar esto.

El pH de la sangre (7,4) está estrechamente regulado por varios mecanismos de compensación en los que intervienen los riñones y el sistema respiratorio, conocidos como homeostasis ácido-base. Cualquier exceso de carga ácida se excreta en la orina, de ahí los cambios observados en el pH de la orina. Sin embargo, el pH de la sangre no se altera por la ingesta de alimentos. La única situación en la que se altera el pH sanguíneo es durante la acidosis metabólica. Y aquí te hablo de estar en el hospital, con un billete de viaje para ver a San Pedro.

En relación con el cáncer, se descubrió que las células cancerígenas, en el laboratorio, crecen más rápido si se cultivan en un ambiente ácido. Por tanto, según los defensores de esta dieta, si creamos un ambiente alcalino, acabaremos con el cáncer.

Ojalá esto fuera así de simple. Sabemos que las células tumorales pueden adaptarse fácilmente a cambios en su entorno y seguir proliferando. No existe evidencia de que la dieta pueda cambiar el pH de todo el cuerpo, o del microambiente tumoral y, por tanto, influir en el desarrollo del cáncer.

¿Podría la dieta causar daños?

La dieta es muy restrictiva y baja en proteínas debido a la falta proteínas (carne, pescado, lácteos y legumbres), por lo que podría contribuir a la desnutrición en pacientes que ya de por sí tienen un mayor riesgo de desnutrición debido a la enfermedad y a los efectos secundarios del tratamiento. Si una persona ya tiene problemas de falta de apetito y pérdida de peso, imponer más restricciones dietéticas podría empeorar la situación al limitar aún más la ingesta. Por otro lado, puede hacer que dejes de disfrutar la comida, por ser una dieta complicada de seguir y que te genere mayor ansiedad, sin hablar, claro, del daño económico que puede producir, el tener que comprar toda la parafernalia de aguas alcalinas y demás productos.

También, como dato curioso, se ha visto que, en personas con un cáncer de vejiga, seguir esta dieta podría ser perjudicial, ya que podría afectar el mecanismo de acción de un medicamento, la ciprofloxacina, para tratar este tipo de cáncer.

Conclusión

La dieta alcalina carece de evidencia científica y puede ponerte en riesgo de desnutrición. Cuidar tu alimentación es clave para mantener un buen estado nutricional, que te permita sobrellevar los tratamientos oncológicos lo mejor posible y vivir tu vida lo más plenamente que puedas.

 

Referencias:

Young RO. The pH Miracle -balance your diet, reclaim your health. New York: Warner Books, 2002.
Schwalfenburg GK (2012) The Alkaline Diet: Is there evidence that and alkaline pH diet benefits health? Journal of Environmental and Public Helath. Vol. 7.
Fenton TR & Huang T (2016) Systematic review of the association between dietary acid load, alkaline water and cancer. BMJOpen. Volume 6; Issue 6.

 

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