Nutricionista oncológica especializada en linfomas

Los linfomas afectan al sistema inmunitario, y los tratamientos que se usan para combatirlos tienen un impacto directo en cómo el cuerpo tolera la alimentación. En medio de tanto que no puedes controlar, la nutrición es algo que sí depende de ti. Acompaño a personas con linfoma en todas las etapas, desde el diagnóstico hasta después del tratamiento. De forma online, desde cualquier lugar.

¿Hablamos?

Nutrición durante el tratamiento de los linfomas

Los linfomas y sus tratamientos afectan al cuerpo de formas muy concretas. Dependiendo de tu momento, trabajamos:

El sistema inmunitario y el riesgo de infecciones
La quimioterapia baja las defensas. Hay alimentos y formas de cocinar que reducen el riesgo de infecciones durante los periodos de mayor vulnerabilidad. Te explico qué tener en cuenta en cada fase.
El peso y el músculo.
Perder masa muscular durante el tratamiento afecta directamente a cómo lo toleras y a cuánto tardas en recuperarte. Trabajamos para mantener tu fuerza desde el principio.
Las llagas en la boca y el dolor al tragar
Alimentos que ya no saben igual, que duelen al comer o que simplemente no entran. Adaptamos la textura y la composición de lo que comes a lo que tu cuerpo tolera en cada momento.
La fatiga
Es uno de los síntomas más limitantes en los linfomas. Una buena ingesta de energía y proteína no la elimina, pero sí puede ayudarte a tener más fuerzas en el día a día.
Los corticoides
Muchos protocolos de tratamiento del linfoma incluyen corticoides, que aumentan el apetito, alteran el azúcar en sangre y favorecen la retención de líquidos. Ajustamos la alimentación para minimizar esos efectos.
La suplementación
Hay suplementos con evidencia en linfomas y hay otros que pueden interferir con el tratamiento. Te explico qué tiene sentido en tu caso y qué no.

El objetivo es que tu cuerpo tenga lo que necesita en cada fase, que mantengas tu fuerza y que tengas claro qué comer en cada momento, sin improvisar.

Fases del acompañamiento nutricional individualizado

Puedes empezar en cualquier momento del proceso.

Antes del tratamiento
El estado nutricional antes de empezar la quimioterapia o un trasplante influye directamente en las complicaciones que pueden aparecer después. Preparar el cuerpo antes marca la diferencia.
Durante el tratamiento
El plan se adapta a medida que cambian los síntomas y las necesidades. Los días difíciles también tienen su plan.
Después del trasplante
La recuperación tras un trasplante de médula ósea o de células madre requiere un plan nutricional específico, con pautas muy concretas sobre seguridad alimentaria y recuperación progresiva.
Cuando el tratamiento termina.
La alimentación es uno de los factores que puedes trabajar activamente para cuidar tu cuerpo a largo plazo. Para eso también estoy.
Antes del tratamiento
El estado nutricional antes de empezar la quimioterapia o un trasplante influye directamente en las complicaciones que pueden aparecer después. Preparar el cuerpo antes marca la diferencia.
Después del trasplante
La recuperación tras un trasplante de médula ósea o de células madre requiere un plan nutricional específico, con pautas muy concretas sobre seguridad alimentaria y recuperación progresiva.
Durante el tratamiento
El plan se adapta a medida que cambian los síntomas y las necesidades. Los días difíciles también tienen su plan.
Cuando el tratamiento termina.
La alimentación es uno de los factores que puedes trabajar activamente para cuidar tu cuerpo a largo plazo. Para eso también estoy.

Así funciona el acompañamiento:

Solicita tu cita

Empezamos
escuchándote

Tu diagnóstico, tu tratamiento, lo que puedes comer, lo que no toleras y lo que llevas tiempo necesitando que alguien te explique bien. A partir de ahí construimos un plan de alimentación tuyo, no una plantilla.

Acompañamiento continuo

Consultas individuales y grupales por videollamada, materiales entre sesiones y seguimiento real cuando algo cambia. Porque lo que necesitas en enero no es lo mismo que en marzo.

Todo desde
donde estés

Sin desplazamientos, sin listas de espera. A veces incluso mejor que en persona, porque la consulta encaja en tu vida y no al revés.

Soy Victoria Góngora

especialista en linfomas

Llevo más de 10 años trabajando exclusivamente con personas con cáncer. Soy dietista-nutricionista oncológica colegiada (nº MAD01455), con formación especializada en oncología en Lisboa y Suiza. Lo que diseño para ti se adapta a tu tratamiento, tus síntomas y cómo te encuentras tú. No a una guía genérica.

Más sobre mi

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